La privacidad no es otra cosa que el derecho a manifestar o guardar para sí mismo distinto conocimiento y/o información que se posee. En los últimos años (principalmente tras los eventos del 9-11) se nos ha querido hacer ver la privacidad como una obligación de los individuos para con los gobiernos y sus aliados, lo cual incluye a muchas empresas de tecnología. La cuestión es que la privacidad es, ante todo, un derecho individual y, me atrevo a decir, de los derechos más exclusivos del constructo ente-individuo. Básicamente cuando una persona hace valer su derecho a la privacidad es capaz de decidir cuándo, cómo y con quiénes compartir conocimiento o información de su saber. Sin embargo, día con día, gobiernos y privados violan ese derecho y hasta lucran con el mismo. No por nada la data personal ha llegado a superar en valor al mismo petroleo (ver info aquí). Razonar sobre esto es cuestión de pura lógica: en la "era de la información" es obvio que el activo más poderoso -o de los más poderosos- es la data. No por nada distintas agencias de inteligencia libran cada día guerras invisibles por su control, así pues, las grandes tecnológicas como META o GOOGLE aprovechan su alcance para cultivar nuestra información y venderla a otros actores, como ya ha ocurrido.
Ahora bien, algo que debes considerar es que el 99% de la tecnología de hoy día, sea física o digital, contiene backdoors o puertas traseras que permiten a gobiernos y privados acceder a tu privacidad. Tal cual como sucede con los televisores en Norcorea la historia se repite en Occidente con el Intel ME, siendo que lo único que cambian son las narrativas de los grandes medios de (des)información acerca de estos hechos...
Lo primero antes de todo es realizar un ejercicio de reconocimiento basado en: 1) qué puedo y/o quiero dejar y 2) qué quiero y/o puedo lograr. Debes ser capaz de reconocer, a través de una auto-crítica, qué nivel de privacidad quieres y cuántos cambios estás dispuesto a llevar a cabo. Por ejemplo, no se puede lograr un nivel, llamemosle, muy bueno si todavía se utilizan servicios como Facebook o Google Chrome... ¡Simplemente es estupido! Así pues no se puede lograr un nivel "perfecto" si nuestra PC posee un procesador con backdoor. Ahora bien, puede que como iniciante no tengas muchas alternativas en mente a los servicios de diario; no te preocupes, a continuación te dejo una lista de recursos para que vayas tomando en cuenta alternativas:
Vídeos
Jardines digitales, por Alba Lafarga
Degooglización, por Alba Lafarga
Ecosistema privado, por Techlore
Masterclass de privacidad, por Luke Smith
Web
Privacy Guides (el mejor sitio web para encontrar recomendaciones)
AlternativeTo (encontrar alternativas a varios programas; recuerda verificar tipo de licencia)
Open Source Alternative (lo mismo que el anterior pero muestra sólo software OpenSource o Libre)
Una vez que ya has alcanzado un nivel de privacidad deseado y, ojalá, más que aceptable, el verdadero reto es mantener el mismo a flote. Como ya te mencioné la mayoría de la tecnología, además del "proposito dispuesto", está ahí para extraer nuestra información. Algunas de mis recomendaciones más fuertes para sobrevivir en la jungla-digital son:
· Prioriza el pago en efectivo, pues es la manera más anónima de realizar transacciones monetarias.
· Huye de todo lo que suene a criptomonedas, incluyendo Bitcoin, pues el ecosistema está muy podrido y controlado; si quieres utilizar criptomonedas recuerda que MONERO ES LA ÚNICA CONFIABLE.
· Evita postear demasiada información acerca de ti, aún si lo haces en redes sociales seguras como Mastodon.
· Si te es posible modficar aspectos de tu identidad real... ¡Hazlo!
· No cargues contigo el celular a todos lados, mucho menos en marchas o protestas. Si lo llevas contigo, desactiva el wifi, blutú y evita, ante todo, conectarte a redes públicas.
· Administra tus servicios y, de preferencia, elimina cuanto puedas de aquellos que no necesites.